Mantenimiento y diagnóstico
Criquet y matraca: mantenimiento para que no se traben
Limpieza, lubricación y señales de que ya toca reemplazarlo
Publicado el 14 de marzo de 2025 · Lectura de 7 minutos
El criquet es la herramienta que más se usa y menos se mantiene. Cuando el mecanismo interno se llena de polvo y viruta, empieza a saltar dientes y termina trabándose justo en el perno más complicado. En esta nota explicamos cómo desarmar la cabeza, qué tipo de lubricante conviene y cada cuánto hacerlo según la frecuencia de uso.
Cómo desarmar la cabeza sin romper el resorte
En la mayoría de los criquet de encastre 3/8 y 1/2, la cabeza se abre sacando un anillo seeger o un tornillo de tapa. Trabajá sobre un trapo claro para no perder el resorte del selector ni la bolilla. Una vez afuera el piñón, limpiá con cepillo de bronce y aire a presión. La grasa vieja mezclada con viruta es la causa principal de que el mecanismo salte.
Qué lubricante va y cuál no
Conviene grasa de litio liviana o aceite de máquina, en poca cantidad. La grasa espesa de chasis junta viruta y termina frenando el piñón. Nada de WD-40 como lubricante permanente: sirve para aflojar, pero se seca y deja el mecanismo sin protección.
Cada cuánto hacerlo según el uso
- Uso ocasional en garage propio: una limpieza al año alcanza.
- Taller con trabajo diario: cada dos o tres meses, o cuando notes el giro más duro.
- Ambientes con mucha viruta o arena: revisión mensual y soplado después de cada jornada.
Señales de que ya no se arregla con mantenimiento
Hay desgaste que no vuelve atrás. Si la palanca tiene juego excesivo, si los dientes del piñón están redondeados o si al girar en vacío suena un golpeteo metálico, la pieza ya cumplió su ciclo. Forzarla solo redondea tuercas y arruina el trabajo.
Si estás armando el taller de a cero, te puede servir la comparativa de juegos de tubos según el encastre para elegir la medida correcta antes de sumar un criquet nuevo.